INFORMATION:

Blog Iñaki

Claude Nobs, nunca te olvidaremos

Published by Iñaki Añua | 14 de Enero de 2013

La semana pasada nos dejó Claude Nobs, el fundador del Montreux Jazz Festival. Una pérdida insustituible para el mundo del jazz, pero para quienes tuvimos la suerte de conocerle, sentimos sobre todo la ausencia de un hombre inteligente y con una creatividad e imaginación desbordante.

Su amor por la música y por el jazz logró que Montreux se haya convertido en el festival más famoso que hay en el mundo. Echaremos en falta sus ideas imaginativas, su capacidad para inventarse combinaciones asombrosas de músicos, que conseguían atrapar al aficionado, pero su espíritu seguirá entre nosotros.

Imagen de Blog

Recuerdo la primera vez que vino a Vitoria, en una reunión de la EJFO (European Jazz Festivals Organization). Era septiembre del año 1998. Las reuniones eran en el hotel Canciller Ayala, pero ese día hacía un tiempo fantástico y Claude preguntó ¿Por qué no hacemos la reunión en este maravilloso parque que hay junto al hotel? Así, que juntamos unas mesas y unas sillas cogimos los papeles y la reunión de la EJFO se desarrolló en medio de La Florida. Claude era así.

Imagen de Blog

Otro día, por la noche, en el propio hotel, vinieron a tocar dos músicos de Vitoria, que entonces eran jovencísimos: Dani Oyarzábal, al piano, y Pablo Martín, en el contrabajo. Comenzaron a tocar después de cenar, y fue cuando Claude se echó la mano al bolsillo y sacó su armónica. Aquello se convirtió en una jam session, a la que también se unió Jyrki Kangas, director del Festival de Pori al contrabajo, totalmente improvisada y divertidísima. Y como todo lo que hacía Claude, este momento tuvo sus consecuencias. El resultado fue que se organizó un tour de Dani y Pablo por varios festivales europeos, entre ellos Montreux, Molde, en Noruega, Pori en Finlandia o el North Sea, en Holanda.

Imagen de Blog

Otra de sus ideas fue en una edición del Midem cuando estábamos agrupados solo los festivales de jazz europeos, todavía no habían entrado los de EEUU ni los canadienses. Acudimos la primera vez con una big band de jazz y cada festival tenía que proponer a un músico. Desde el Festival de Vitoria llevamos a Chano Domínguez. Pero al año siguiente, a Claude se le ocurrió algo, que a los demás nos pareció surrealista, llevar al Midem una big band pero solo de guitarras. Nuestra representación fue Ximo Tebar. El resultado fue un éxito increíble, tanto de público como de crítica.

Esta era de una de las grandes cualidades de Claude Nobs, que era capaz de imaginar unas composiciones de músicos, a priori impensables, pero que funcionaban. Un ejemplo clarísimo fue cuando en una reunión de la IJFO propuso a Phil Collins con una big band de jazz. “¿A alguien le interesa?”, preguntó. Inmediatamente alcé la mano y Phil Collins estuvo en Vitoria.

Tampoco puedo olvidar cuando también en el Midem, perdona Claude, con un chaleco de lentejuelas absolutamente imposible, hiciste de DJ en un homenaje a tu amigo Ahmet Ertegun recordando tantos y tantos éxitos que él había producido.

Además de ser fundador y propietario del Festival de Montreux, Claude Nobs era también jefe de marketing de Warner en Europa. El me comentaba que ese era su trabajo real, lo que le permitió conocer a muchísimos músicos. Si bien, fue su extraordinaria valía humana lo que hizo que muchas grandes figuras se convirtiesen en amigos personales. Por ejemplo, su entrañable amistad con Miles Davis surgió cuando éste enfermó en Montreux y tuvo que ser hospitalizado. Cada día, mañana y tarde, Claude acudía a visitarle y a acompañarle. Son estos detalles los que forjan una amistad. Y como Miles o Phil Collins, a su lista de amigos se suman Van Morrison, Eric Clapton, Sting o Quincy Jones.

Además del nivel musical, Montreux siempre se ha destacado por los grandes artistas que han diseñado sus carteles, que en realidad se trataban de serigrafías. Nombres como Keith Haring, David Bowie, Andy Warhol o Julien Opie, entre otros.

Y es que Claude siempre iba adelantado a su época y lamentablemente se ha ido antes de tiempo.
Claude, nunca te olvidaremos.

Iñaki Añua