ROSA PASSOS
Rosa Passos, voz y guitarra
Elio Alves, piano
Paulo Paulelli, bajo eléctrico y contrabajo
Celso de Almeida, batería
Lo anunció hace tiempo el poeta y letrista Aldir Blanc: "Rosa morena, el samba te estaba esperando y no te hiciste rogar, rosa-síntesis de todas las otras, rosa mística, rosa de los vientos, rosa-cruz...". Durante demasiados años Rosa Passos fue un secreto bien guardado en la capital de Brasil. Sólo sabían de su existencia quienes acudían los fines de semana a comer y bailar en ciertos locales nocturnos de Brasilia. Allí, una vez cumplidas las tareas familiares, y arropada por jóvenes instrumentistas que hoy andan tocando con Caetano Veloso o Maria Bethânia, la menuda Rosa fue creciendo como artista.
Ahora se pasea por el mundo de la mano de un chelista del prestigio de Yo-Yo Ma –que la hizo llorar en una rueda de prensa al decir que su voz es la más bonita-, comparte escenarios invitada por el cubano Paquito D´Rivera, y goza del respeto de músicos del jazz como Wayne Shorter o Danilo Pérez. Escribí en el texto que me pidió cariñosamente para su disco ‘Rosa’(Telarc, 2006) que resulta imposible no quedarse prendado de ese ‘swing’ –‘balanço’, lo llaman en Brasil- tan especial que ella tiene. Produce asombro comprobar cómo retoma clasicos de la música popular de su país y los reinventa con un talento descomunal. Y es complicado no parecerse a alguien cuando se interpreta un tema que ya han cantado antes otros muchos. Algunos incluso de forma excepcional. Pero Rosa Passos evita el escollo de la repetición y el tedio con lecturas únicas. Posee ese misterioso don.
Cuando está sóla con su guitarra, igual que en los momentos más sublimes de la bossa nova, voz y cuerdas de nylon forman un todo íntímo y delicado. Dice de ella el productor Javier Limón que canta muy femenino, pero que toca de forma muy masculina. Esta noche viene acompañada por sus músicos, sus hijos, como ella suele llamarlos. Y mira que tiene ojo para escogerlos. Sus escuderos son ahora el pianista Fabio Torres, el bajista Paulo Paulelli y e batería Celso de Almeida. .
Rosa Passos lleva la bossa nova en el ADN, y ha confesado sentir a Antonio Carlos Jobim y a Elis Regina como si la estuvieran acompañando allá donde estén. En el reciente disco con el que llega a Vitoria-Gasteiz, ‘Romance’ (Telarc, 2008), hay dos monumentos de Jobim (‘Eu sei que vou te amar’, con letra de Vinicius de Moraes, y ‘Por causa de você’, creada con Dolores Durán) y varias canciones del repertorio de la gran Elis Regina: de Sueli Costa y Aldir Banc (‘Altos e baixos’), de Francis Hime y Chico Buarque (‘Atrás da porta’) o de Chico Buarque y Ruy Guerra (‘Tatuagem’). Pocos lo saben: Elis estuvo a punto de grabar una canción de Rosa Passos. Ella guarda como un tesoro la nota que le hizo llegar la inolvidable cantante poco antes de morir inesperadamente.
Carlos Galilea
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